Picando Costras

by Abr 17, 2024Piadosa0 comments

Levítico 13:2 «Cuando a una persona le salga en la piel alguna inflamación, erupción o mancha blancuzca que pueda convertirse en infección, se la llevará al sacerdote Aarón o a alguno de sus descendientes los sacerdotes.

      ¿Porqué algunas personas solo ven y escogen enfocarse en los errores que una persona hace? ¿Porqué algunas personas toman el papel de un sacerdote Levítico buscando costras que puedan descalificar a una persona? Estos buscadores de manchas leprosas, parecen ser infelices si no pueden encontrar una costra para picar el caracter de una persona que están  juzgando. ¿No es que el amor dice, de buscar lo mejor de cada uno? 1Cor. 13:7 El amor disculpa todos los errores, siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y todo lo soporta. ¿No es que debamos limpiar las vigas en nuestros ojos antes de juzgar las cicatrices y las costras de otros? Matao 7:5 ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.

 

      Estaba hablando con un hermano en el Señor quien estaba criticando a algunos ministros porque en sus ministerios no creían exactamente como él creía. Este hermano estaba constantemente picando cada cosa que estos ministros decían y hacían. Yo le dije, “¿Cómo puedes nulificar su ministerio total por un punto de vista en doctrina (no afectando la salvación en Cristo) de lo que no estás de acuerdo? Le dije, “No están enseñando una manera diferente a la salvación fuera de Jesús. Ellos son diferentes en cómo oran a la hora del bautismo de agua. ¿Porqué te molesta tanto eso? Me di cuenta que el picar costras de otros había llegado a ser parte de pasatiempo para esta persona. Encuentro esta clase de actitud ser la razón tras de aquellos quienes insisten en justicia en todas la situaciones mientras que la gracia se mantiene atrás solo para ser llamada cuando la persona necesita misericordia.

 

      Las heridas que adquirimos, mientras caminamos hacia nuestra eternidad, son muchas. ¿porqué agregar más a la carga de la vida de alguien quien está caminando diferente paso o nivel de madurez en su fe que la tuya? Todos buscamos y necesitamos misericordia pero somos muy rápidos en dispensar y demandar justicia. Todos estaremos ante el Señor en ese gran día. Estoy seguro que todos estaremos suplicando la sangre de Jesús para que la completa medida de misericordia de Dios sea derramada sobre nosotros. Estoy convencido que no vas a estar demandando que esa justicia sea usada en tu vida de la misma manera que tu demandas justicia hacia a cada uno que conoces. Oseas 10:12 ¡Siembren para ustedes justicia! ¡Cosechen el fruto del amor inagotable y abran surcos en terrenos no labrados! ¡Ya es tiempo de buscar al Señor!, hasta que Él venga y les envíe lluvias de justicia. Señor, derrama TU justicia de gracia en mí, y no la justicia que merezco.

 

      Cuando me doy cuenta que estoy picando costras, rápido empiezo a buscar cual es la raíz de esos pensamientos que me hicieron llegar al frente de mi mente. Y me pregunto, “¿estoy siendo sincero en mi evaluación, o estoy buscando lo que no es? ¿lo que estoy pensando viene de un espíritu de ofensa, o estoy picando algo en el espíritu en lo que necesito llevarlo en oración? Es muy fácil seguir a la multitud si no tomamos cautivo el pensamiento que fluye por nuestra mente y corazón. En un momento la persona está cantando en alabanza “Aleluya en las alturas,” en el próximo minuto la misma persona está gritando, “Crucifíquenlo!” ¿Quién quieres ser, el cantante o el que grita? Santiago 3:10 De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

 

      Mientras estemos en este lado de la eternidad, va haber una amplia cantidad de costras para picar en personas de esta tierra. Nunca vamos a estar en lo correcto todo el tiempo. Sin la guía de Jesús en nuestros pensamientos y en nuestros corazones seremos plagados de la lepra de inmundicia del hombre. Fue en la cruz donde Jesús fue clavado que nuestras enfermedades, dolencias y pensamientos leprosos fueron clavados en Él. Ahora tenemos al Espíritu Santo quien viene y condena los pecados que  necesitan ser limpiados con la sangre de Jesús. Es nuestro sumo sacerdote que es el único quien determina nuestra limpieza del corazón. Heb. 4:14 Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos.

 

      Lev. 13:2 «Cuando a una persona le salga en la piel alguna inflamación, erupción o mancha blancuzca que pueda convertirse en infección, se la llevará al sacerdote Aarón o a alguno de sus descendientes los sacerdotes.Es el Señor Jesús quienes ahora nos inspecciona y nos declara de ser juzgados de Dios en Cristo y nos guía a Su pasto. Mientras el Señor ponga Sus manos en nuestras vidas para sanarnos y limpiarnos de las cicatrices, raspones y manchas de pecado, es ahora que podemos caminar en su justicia completa. Recordemos que todos estamos camino hacia la eternidad y en lugar de estar picándonos a pedazos, oremos honradamente unos por los otros para poder terminar la carrera que Dios ha puesto ante nosotros. Padre Celestial, gracias por tu gracia.

 

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