La Vergüenza Habla Fuerte

Hebreos 12:2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

      Martin Lutero describió los efectos del pecado en el hombre de esta manera. “El pecado es el hombre encorvado sobre sí mismo.” Tan cierto, que el pecado y elegir participar en ello, es el resultado de encorvarse en sí mismo a punto de que nada fuera de nosotros es importante. La naturaleza obscura y voluble del pecado genera autocondena entre nuestra alma. Cuando más inicuos nos volvemos, más profundamente nos retorcemos hacia el interior del egoísmo central y más oportunidades hay de que la vergüenza tome raíz dictando nuestras decisiones en el futuro. No es de extrañar que la gente que sufre una vergüenza implacable, experimente una confusión continua y sientan que por dentro de su alma sea tan torcido que no encuentran paz. Salmos 44:15 La humillación no me deja un solo instante; se me cae la cara de vergüenza.

      Esto es solo lo que pienso sobre los altos casos de suicidio, y el sentirse absolutamente rechazado y abandonado que muchos están viviendo en este momento. Estas manifestaciones de profundas heridas que ocurren en el alma de las personas podría atribuirse a los niveles de vergüenza que están pasando a diario en su vida. Cuando hablo con personas en sesiones de consejería, el tema que ocurre con más frecuencia sobre la vergüenza, normalmente es el resultado de un pecado no confesado. El aborto que ninguno en la familia sabe, que ese secreto persigue persigue a la joven que paso sobre este procedimiento sola. La pérdida de dinero que fue necesitado para alimentar a la familia pero fue gastado en los sitios de web con apuestas, ahora lo llenan de pavor al tener que enfrentarse y confesar su adicción a su esposa. El orgullo del hombre va más  allá al entenderlo en algunos casos. Prov. 11:2 Con el orgullo viene la deshonra; con la humildad, la sabiduría. El esposo o la esposa infiel, el hijo ladrón y muchos más pecados que causan al hombre esconder su vergüenza, son infinitas.

      He escuchados muchas de estas confesiones con lágrimas durante los años, y estoy convencido que solo Jesús puede sanar y cambiar este desastre que tratamos de esconder en nuestras vidas. El orgullo de la vida no conoce límites y no tiene prejuicios sobre a quién manipula. 1Juan 2:16 Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos de la carne, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida—, proviene del Padre, sino del mundo. Después de que estos pecados toman raíz en el corazón de las personas, la vergüenza es lo que siempre los acompaña mientras van en agonía en sus decisiones. Hay un deseo entre el alma confundida de traer consigo alguna restitución, porque el peso de la vergüenza es palpable. Y ahí está el problema. Tratamos de construir nuestro propio altar de sacrificio, que creemos que es aceptable para Dios. El orgullo de la vida interfiere en lo que Cristo ya puso en lugar para la redención de nuestros pecados y la sanción de nuestra vergüenza. 2Cor. 5:21 Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en Él recibiéramos la justicia de Dios.

      ¿Cómo es que la vergüenza quiere interferir en el camino de Dios y tratar de componer la tormenta que estamos pasando? Ó ¿Qué es lo que nos hace ir a la dirección opuesta y esconder nuestra vergüenza viviendo una vida secreta y siempre pretendiendo que todo está bien? El enemigo de nuestra alma se esfuerza en escupir muchas razones el por qué debemos levantar nuevamente nuestra vergüenza que ya habíamos dejado en la cruz. Hay muchos pecados en mi pasado que ya Dios me ha perdonado por medio de la sangre de Jesús, pero Satanás trata de hacerme trampa en levantar nuevamente mi vergüenza y los viejos pecados. ¿Qué poder es el que hay en la vergüenza que nos hace olvidar la gracia que Dios nos ha prodigado cuando confesamos nuestros pecados la primera vez? Claro, que estoy arrepentido por el dolor y el resultado de mis decisiones egoístas, pero necesito recordarme que la condenación y la vergüenza de esos pecados también ya han sido lavados en la sangre de Jesús. Rom. 8:1 Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús.

      Podrías pensar que después de muchos siglos de la gracia perdonadora sobre los cristianos en la tierra, Satanás se decepcionara de estar acusando continuamente de lo que Dios ya ha hecho por nosotros. La lástima de Satanás es que él no puede ser otra cosa que su naturaleza en robar, matar y mentir sobre todas las cosas que Dios bondadosamente hace por nosotros. No es de extrañar que el Señor nos diga que las armas de esta batalla espiritual no son de este mundo. Necesitamos las armas del Reino de Dios para vencer la vergüenza acusadora hablando a nuestro oído viniendo del infierno. 2Cor. 10:4 Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. La vergüenza es el arma de Satanás en contra de todos los que están pasando una vida dura y la sangre de Jesús es nuestra arma para destruir las obras del enemigo.

      ¿Qué es lo que te avergüenza? ¿De qué te ha estado acusando Satanás que ya ha sido cubierto por la sangre de Jesús? ¿Qué evento de vergüenza es lo que el enemigo sigue acordándote que te hace derrotarte de rodillas y se te olvida de que la gracia de Dios ya  ha cubierto todo pecado de vergüenza con su Sacrificio Perfecto por medio de Cristo? La resolución de fe que necesitas declarar sobre este perdonado pasado, es expresar nuevamente una y otra vez hasta que el enemigo huya de tu oído. Santiago 4:7 Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo y él huirá de ustedes.

      La fe en la sangre y el sacrificio en la cruz de Jesucristo es la única manera de conquistar esas acusaciones fuertes de vergüenza que nos gritan. Mientras creamos en Dios por sanidad entre nuestra alma y ponemos razón de nuestra vergüenza pasada bajo la sangre de nuestro Salvador, imaginémonos a Satanás empujado al infierno donde él no tendrá a ninguno pero a él solo para acusar. Él estará eternamente atrapado en tortura de su propia vergüenza. Es un buen pensamiento. Apoc. 12:10 Luego oí en el cielo un gran clamor: «Han llegado ya la salvación y el poder y el reino de nuestro Dios; ha llegado ya la autoridad de su Cristo. Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. La vergüenza habla recio, pero la gracia de Dios habla aún más recio y seguirá hablando durante la eternidad.

 

Mi Corazón De Piedra

Ezequiel 36:26 Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. 27 Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes.

       Qué promesa más transformativa la que El Señor nos ha dado por medio de Cristo. Dios en vos alta proclama, “Te daré un corazón nuevo!” Qué declaración más milagrosa del poder de Dios. El alcance de lo que Dios hizo tal vez nunca lleguemos a entenderlo claramente hasta que estemos ante Su infinita presencia. El Señor transforma el corazón del hombre que camina en la vida con libre albedrío. Nuestro Dios, con un sacrificio perfecto por medio de Cristo, que nunca podrá ser comparado por ninguna obra buena, mejores intenciones o sacrificios hechos durante la historia de la humanidad ha asegurado para nosotros una eterna bendición. No solo Dios nos dio un nuevo corazón, sino que hizo un camino para nosotros, caminar en su santa ordenanzas y estatutos dándonos Su Espíritu. Eze. 36:27 Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes.

      Aquellos quienes hemos aceptado a Jesús como nuestro Señor, hemos llegado a ser recipientes de un corazón que busca y corre hacia Dios. Lo único que en este precioso ungüento es que, nosotros somos los únicos que podemos estropear esto. Satanás puede tentarnos y engañar nuestros corazones, pero es la persona quien puede escoger el romper la relación con Dios. Cuando nuestro corazón está ausente de la intimidad entre nuestra relación con El Señor, llegamos acostumbrarnos a una rutina de las actividades religiosas. A este punto, nuestro corazón es probable que llegue a hacerse una piedra callosa. En poco tiempo podemos llegar a ser egoístas y malos sin ninguna empatía o respeto por los demás. Mateo 15:8 Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona. Dejando que El Espíritu Santo nos guíe y dirija nuestros caminos, mantendremos nuestro corazón suave y atento al amor perfecto que Dios ha prodigado sobre nosotros.

      Cuando Dios hizo encuentro con Saúl en el camino a Damascos, El Señor le dio a Saul un nuevo corazón que cambiaría su vida de adentro para fuera. Saúl era un hombre quien celosamente condenó a muerte a los cristianos pero entonces, llegó a ser el hombre quien dio su vida por el evangelio de Jesucristo. Fili. 2:17 Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría. El corazón de piedra de Saúl se rajó abriéndose por el poder del Espíritu Santo quien dejó que Jesucristo reinara en él el resto de su vida. Que gran testimonio de las bondades de Dios y su gracia.

      Jesús tenía un corazón que siempre estaba sometido a Dios el Padre. Él continuamente señalaba que los problemas que la gente estaba pasando muchas veces era resultado de lo que estaba en su corazón. Lucas 6:45 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. Jesús constantemente hablaba con aquellos que eran prevalentes con condiciones de corazones de piedra, entre los líderes religiosos y sacerdotes de ese día. Él les mostró su hipocresía  mostrándoles lo que salía de sus corazones, solo eran leyes y reglas que no podían cumplir lo que se esperaba de mantener por la gente que gobernaban. Matao 23:4 Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas. El corazón de los Fariseos había perdido compasión para los corazones del pueblo.

      Se que cuando llego a darme cuenta que mi corazón de piedra empieza a manifestarse en mi vida, casi siempre es después que he sido ofendido por algo o que he llegado a ser descontento en mi dedicación a lo que Dios me pide de hacer. Si he sido herido o tratado cruelmente me doy cuenta de que una sequedad empieza a formarse a las orillas de mi corazón. Mi reacción a mi corazón topado empieza a causar una auto preservación y la agenda de protegerme a mí mismo se muda a mi mente. Gracias a mi Dios por las advertencias del Espíritu Santo que me da a conocer estos síntomas que no son bienvenidos y me prepara para una cirugía por El Señor tan pronto como el arrepentimiento sale de mi boca. 1Juan 1:8 Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.

      Aún una persona de corazón muy duro puede recibir un corazón recreado por Dios si ellos lo quieren recibir. Sabemos que esta batalla por el corazón que se está librando en el Reino Celestial es el centro del asunto. Satanás no perseguiría la Palabra de Dios en nuestro corazón si no fuera tan importante para nuestra capacidad de tener un corazón de carne quien busca a Dios. Marcos 4:15 Algunos son como lo sembrado junto al camino, donde se siembra la palabra. Tan pronto como la oyen, viene Satanás y les quita la palabra sembrada en ellos. Seamos limpios de corazón suplicando la sangre de Jesús, y manteniéndonos de corazón suave por medio del poder del Espíritu Santo. Seamos agradecidos a nuestro Padre Celestial por su increíble milagro de vida eterna que pone en nuestro corazón. Gracias Señor que por tu gracia, nos das un corazón de carne y un amor que fluye hacia Ti, y solo para Ti.  Esto es lo que todos secretamente queremos y necesitamos hacer. ¡Amén!

 

Escucha La Voz Profética

2Crónicas 20:20  Al día siguiente, madrugaron y fueron al desierto de Tecoa. Mientras avanzaban, Josafat se detuvo y dijo: «Habitantes de Judá y de Jerusalén, escúchenme: ¡Confíen en el Señor su Dios y estarán seguros! ¡Confíen en sus profetas y tendrán éxito!».    

      La voz y visión profética, que el profeta presentó como portavoz de Dios, se estaba tomando seriamente de cuando una destrucción estaba por tomar lugar entre una nación. La vida y la muerte dependía sobre unas instrucciones que había dado el profeta quien las obtuvo de Dios. Las instrucciones claras del Señor  descendieron para liberar a algunos y destruir a otros. Ojalá los que necesitaban la ayuda de Dios fueron liberados de la calamidad que los rodeaba. Dios muy raramente, si es que alguna vez  hacía algo entre su gente, pues primero revelaba sus planes al profeta. Amós 3:7 En verdad, nada hace el Señor y Dios sin antes revelar sus planes a sus siervos los profetas. Dios da conocimiento e instrucciones por revelación al profeta, y el profeta a su vez le da al pueblo advertencias, instrucciones y amonestaciones. Con este método de interacción, Dios Todopoderoso puede satisfacer las necesidades de las personas y dirigir sus vidas en la voluntad de Dios.

       Podemos ver esta ordenada relación tomando lugar cuando Dios va a destruir a Sodoma y Gomorra. Gén. 18:17 Pero el Señor dijo para sus adentros: «¿Ocultaré a Abraham lo que estoy por hacer? La justicia que que estaba planeada para Sodoma y Gomorra se le explica a Abraham y Abraham comienza a razonar con Dios sobre sí destruir a los justos con la población pescadora era lo correcto de hacer. Tristemente lo único justo encontrado en la ciudad era Lot, y por él también a su familia. La conclusión de esta interacción con Abraham nos deja demostrando, que si hubiera habido pocas almas justas en este lugar, Dios hubiera tenido misericordia y los hubiera salvado. Gén. 18:20 Entonces el Señor dijo a Abraham: —Las acusaciones contra Sodoma y Gomorra son muchas y su pecado, gravísimo.

     Las palabras de un profeta no siempre eran bienvenidas. Las personas no siempre apreciaban o querían creer en la Palabra Profética de Dios cuando el profeta expuso las advertencias de Dios. El rey Sedequías quería que Jeremias profetizara buenos y favorables resultados para él y para las vidas de los Judeanos. Como si Dios estaba sujeto al profeta. Jeremias terminó encarcelado porque obedecía a Dios, decirle al rey y a las personas exactamente lo que Dios decía que iba a pasar, Jer. 32:3 Sedequías, el rey de Judá, lo tenía preso y le reprochaba: «¿Por qué andas profetizando: “Así dice el Señor”? Andas proclamando que el Señor dice: “Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Babilonia. Él la capturará 4 y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los babilonios, sino que será entregado en manos del rey de Babilonia y hablará con él cara a cara y lo verá con sus ojos. No era raro que la gente tomara su ira en contra del Señor y atacaran al profeta llevando el testamento de Dios.

       A una sorprendente cantidad de gente no le gusta cuando la palabra de un profético trae una verdad convincente a un corazón. El resultado de esta palabra puede doler intensamente cuando el corazón de una persona está puesta en un camino en particular o deseo y Dios trae una nueva instrucción para seguir en sus vidas. Tenemos que ser agradecidos que Dios dirige nuestras vidas para nuestro bien, pero aun así nosotros escogemos si despreciar u obedecer Su Palabra. Las instrucciones no siempre son cómodas de obedecer, pero es necesario si queremos crecer en madurez en nuestra fe. 1Tesa. 5:20 No desprecien las profecías, 21 sométanlo todo a prueba, aférrense a lo bueno.

      Nosotros que vivimos en la dispensación del Nuevo Testamento, hemos recibido por medio de un nuevo nacimiento en Cristo, las habilidades proféticas de Jesús. Aquellos quienes han aceptado a Jesús como Señor, hemos recibido los regalos proféticos de Cristo que vive y puede discernir dentro de nuestras almas. No siempre aparenta porque lo estamos viendo desde un punto de vista obscuro, así lo explica el Apóstol Pablo, pero no importa, todavía tenemos una luz y una idea del conocimiento profético del Espíritu Santo que está dispuesto para nosotros. Creo que es por eso que estamos amonestados a codiciar el regalo de la profecía. Podemos profesar palabras que traen sanidad y levantar nuestro espíritu desde muy dentro en cada corazón de la humanidad. 1Cor 14:1 Esfuércense en seguir el amor y ambicionen los dones espirituales, sobre todo el de profecía.

      Cuando Jesús ministraba como profeta, Él trajo vida y dirección. Juan 1:48  —¿De dónde me conoces? —preguntó Natanael. Jesús respondió: —Antes de que Felipe te llamara, cuando aún estabas bajo la higuera, ya te había visto. Jesús ministraba a los corazones de las personas llevándoles visión  profética a las profundidades del alma de una persona. Él podía tocar el punto dentro de un corazón que cuando sanara sus vidas cambiarían. Este fue el caso de la mujer Samaritana que Jesús se encontró en el pozo. Ella buscaba satisfacción entre los hombres con quien había vivido pero no encontró solución a su profundos anhelos. De todas maneras, solo un encuentro con la gracia amorosa de Jesús encontró lo que ella necesitaba. Juan 4:18 Es cierto que has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu esposo. En esto has dicho la verdad. La visión  profética tocó su corazón. Juan 4:19 La mujer dijo: —Señor, me doy cuenta de que tú eres profeta. No solo su vida fue cambiada sino que también la vida de ese pueblo. Juan 4:40 Viniendo pues los samaritanos a Él, le rogaron que se quedara allí; y permaneció allí dos días. Esta palabra profética en su preciso momento trajo como dos días de avivamiento de fe en Dios. Juan 4:41 Y creyeron muchos más por la palabra de Él. 

      Jesús predijo la caída y destrucción del templo. Marcos 13:2 —¿Ves todos estos grandiosos edificios? —contestó Jesús—. No quedará piedra sobre piedra, pues todo será derribado. Acuerdo al histórico Josephus, el templo fue capturado y destruido una generación después. Jesús usó su regalo de profecía también como su oficina de profeta. Necesitamos discernir entre la oficina de un profeta y entre el regalo de un profeta. Solo porque yo tuve unas palabras de visión profética a lo que el Señor me está enseñando en algo en particular, no quiere decir que estoy siendo llamado a la oficina de profeta sobre una nación, sobre un estado o de un país. El regalo de profecía  es para todo creyente en Cristo. Porque nuestra salvación por medio de Cristo, tenemos que proteger la voz profética del Espíritu que se levanta entre nosotros. Esto pone toda una nueva seriedad en las palabras que hablamos para nosotros y para entre nosotros. Que codiciemos el regalo de profecía y que usemos este regalo para lavarnos los unos a los otros en las palabras sanadoras del Señor.

 

Una tierra Temblorosa

Proverbios 30:21 »Tres cosas hacen temblar la tierra y una cuarta la hace estremecer.

      Unos de los factores perjudiciales que causa que la tierra tiemble es la gravedad, erosión y oxidación. Desde el momento en que la tierra fue creada y formada por Dios, estas leyes de naturaleza han causado cambios constantes, temblando durante la existencia de nuestro planeta. Básicamente, la oxidación es la reacción química que toma lugar cuando una sustancia toma contacto con oxígeno. La gravedad mantiene la sustancia de la tierra para evitar que se aleje o se desplace, esto ayuda a explicar los temblores porque la gravedad es la fuerza que atrae todo hacia el centro de la tierra. Erosión es el proceso geológico en que el viento y el agua rompe el material de lo que la tierra está hecha. De una manera u otra estas leyes mantienen a la tierra temblando y cambiando mientras se mueve en su eje.  Prov. 30:21 Por tres cosas se alborota la tierra, y la cuarta no puede sufrir.

      

      La tierra y todos los que están en ella están sujetos a la ley de este planeta, y no podemos escapar de las sacudidas y los temblores debido a que el código fuente de la tierra se estableció en la creación. La proclamación de cómo el sistema natural podría funcionar sobre la rotación de la tierra, nos hace estar sujetos a lo que pasa aquí’ ya sea que los cambios sean cataclísmicos o constantes sobre el transcurso del tiempo. Estamos atados por las leyes de erosión, gravedad y oxidación que eventualmente daña las moléculas vitales de nuestras células hasta llegar a un descompuesto y regresar al polvo con que fuimos creado. Dependemos permanentemente de esta tierra y estamos sujetos a sus leyes. Bueno, gracias Norm por esa edificante palabra de aliento.

 

      No estoy tratando de ser un Doctor de Muerte. Pero enfrentar la realidad de gravedad que jala sobre nosotros y eventualmente oxidando nuestro camino hacia la vejez, esto nos va hacer temblar, solo que tengamos una estratégica de salida. En todas estas leyes que están obrando alrededor de nosotros y nos lleva cerca a nuestra tierra, podemos, por medio de Cristo, romper la ley de la muerte. Todos vamos a morir. Pero no todos vamos a sufrir la tormenta de la muerte. Dios nos ha dado a su hijo Jesús, para que seamos limpios de nuestros pecados, (que está como número cuatro en la lista de Proverbios 30:21 que la tierra no puede soportar) y nos cause sobrepasar las leyes que nos lleva a una muerte eterna. 1Cor. 15:51 Fíjense bien en el misterio que voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, 52 en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados.

      

      Cuando Jesús dijo que Él era el único camino al Padre, tenemos que realizar que Él es el único camino por medio de la vida también. Él es el quien sabe como aparecer en un cuarto, hablar con aquellos que estaban presentes y después salir del cuarto de una manera desaparecida. Juan 20:19 Al atardecer de aquel primer día de la semana, estando reunidos los discípulos a puerta cerrada por temor a los judíos, entró Jesús y poniéndose en medio de ellos, dijo: —¡La paz sea con ustedes! Lucas 24:36 Todavía estaban ellos hablando acerca de esto, cuando Jesús mismo se puso en medio de ellos y dijo: —¡La paz sea con ustedes! La tierra temblorosa no tiene leyes contra Jesús porque Él ya ha superado la muerte y su destrucción. Este mismo Jesús vive en nuestro corazón.

 

      No se de que en la tierra estas temblando, pero sepas que Jesús ya ha superado los acontecimientos que están causando que tu corazón y tus emociones experimentan miedo, pena y tristeza. He escuchado que hay una nueva ansiedad que la generación de jóvenes están sufriendo. Es algo llamado, La Escala De Ansiedad Por El Cambio Climático. Estas medidas dan temor crónico a la catástrofe ambiental que la gente joven está enfrentando además de sus luchas diarias. Lucas 21:26 Se desmayarán de terror los hombres, temerosos por lo que va a sucederle al mundo, porque los cuerpos celestes serán sacudidos. No hay nada nuevo aquí. Desde el momento en que el hombre vio a Dios para salvarlos del temor, desastres y enfermedades así también la tierra está gimiendo por el regreso del Señor. Aun el medio ambiente quiere ser liberado de las consecuencias del pecado. Rom. 8:22 Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.

       

      En medio de la tormenta en medio del océano, Jesús se paró en la lancha y sus discípulos temblaban de miedo y Jesús habló al viento y a las olas que se calmaran e inmediatamente los elementos de la naturaleza se calmaron. Las tormentas de la vida vienen y la erosión de la tierra seguirá como siempre lo han hecho. De todas maneras, aquellos que caminan con Jesús navegarán con el viento favorable de su fe, y sobresalen los temblores del sistema del mundo. ¿Van haber algunas dificultades mientras vamos en la vida? Claro que si, las batallas son muchas que se necesitan vencer, pero con El Señor guiando la batalla, podemos sobresalir cualquier conflicto que viene hacia nosotros. El Señor invita a cualquiera quien ha llegado a estar cansado de todos los temblores que están pasando y ya no pueden cargarlos solos. Mateo 11:28 »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados; yo les daré descanso. Señor, en medio de todo que esta inestable, danos el descanso que anhelamos.

 

La Carga De Habacuc

Habacuc 1:2 ¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda sin que tú me escuches? ¿Hasta cuándo he de clamar «¡violencia!», sin que tú nos salves? 3 ¿Por qué me haces presenciar tanta iniquidad? ¿Por qué toleras la maldad? Veo ante mis ojos destrucción y violencia; surgen riñas y abundan las contiendas. 4 Por lo tanto, se debilita la Ley y no prevalece la justicia. El malvado acosa al justo y se pervierte la justicia.

    

      

      Tuve algunas conversaciones inquietas con cristianos (la mayoría de ellos de mi edad) quienes habían perdido esperanza en su fe y la capacidad de Dios para cambiar lo que ellos ven como una locura incurable que está atravesando el mundo como una pandemia. Para ellos, Dios parece como un propietario  ausente que ha dejado que las ratas y los roedores de la tierra florezcan viviendo con Su gente en necesidad. La gente quiere morir, irse a su eterna morada y deshacerse de todo. Quieren salir ya fuera de este planeta gobernado por déspotas, dictadores e idiotas. Ya no tienen más  energía para escuchar otro sermón acerca de lo bueno que Dios es! La desesperación es palpitante y mi corazón se destruye al escuchar a estas personas describir su dolor.

      No clamo a que entiendo todo su dolor y las razones de su desesperación, pero se que muchos de nosotros hemos tenidos pensamientos parecidos. Encuentro esta misma antiedad en el libro de Habacuc. Él dice lo mismo y se lamenta similarmente de lo que ha estado sintiendo por muchos años. Cuántas personas de la población del mundo están pasando por esto, a lo que le llamo La Carga De Habacuc. Hab. 1:2 ¿Hasta cuándo, Señor, he de pedirte ayuda sin que tú me escuches? ¿Hasta cuándo he de clamar «¡violencia!», sin que tú nos salves? 3 ¿Por qué me haces presenciar tanta iniquidad? ¿Por qué toleras la maldad? Veo ante mis ojos destrucción y violencia; surgen riñas y abundan las contiendas. 4 Por lo tanto, se debilita la Ley y no prevalece la justicia. El malvado acosa al justo y se pervierte la justicia.

       Como vemos, no hay nada nuevo bajo el sol. Nuestros pensamientos y lo que sentimos han estado con nosotros por mucho tiempo. Una de nuestras vulnerabilidades es que no nos gusta lo que no entendemos. Aún en nuestros mejores días nunca seremos como Jesús, no entenderemos el plan de Dios por completo. La pregunta que debemos hacernos es, ¿Cómo es que hemos llegado a ser tan fácil el decepcionarnos y ser ofendidos? Tal vez es de como hemos presentado de qué se trata la Biblia y a nuestro Salvador. Nos ofendemos de aquellos que rechazan nuestra explicación de Jesús de la manera que lo presentamos culturalmente. Esto solo es lo que yo pienso. Creo que predicamos el aceptar a Jesús y Su salvación desde una perspectiva cultural más que una iluminación de la Palabra de Dios, si el Jesús que predicamos no alcanza la idea cultural de la otra persona, entonces nos abrimos a ser ofendidos porque nuestro Jesús ha sido rechazado y refleja en nosotros. Nuestra pequeña mentalidad de vista puede crear una solipsista idea de quién es Dios y cuando vemos la destrucción del mundo creemos que Dios ya se fue del planeta, aunque reside en nuestro corazón.

      Podemos  ver a los miles de auto-proclamadores de ser profetas en Youtube que siempre tienen alertas proféticas para Estados Unidos. ¿No lo ven interesante que nunca hay alerta de Dios para Rusia que si dictador está asesinando a sus compatriotas vecinos y encarcelando a su gente por no estar de acuerdo con su plan de tierra abrasadora? O no hay alerta profética para los del Norte de Korea donde ese déspota está asesinado a sus propios ciudadanos. No, solo hay alertas para Estados Unidos. No hay alerta para el tirano gobernante de Siria que ha rechazado a su pueblo matándolos de hambre y matándolos a su antojo porque quieren ser libres. No alertas para Africa donde el asecinar y la esclavitud aún existe. No hay alerta para Canadá, Argentina, Suiza o Inglaterra. No hermanos, solo para el buen país de Estados Unidos quien tiene las alertas de Dios de las tristezas acuerdo a los profetas de Youtube porque la gente de Estados Unidos según ellos no están votando por una persona superficial que consideran elegible ante los ojos de Dios. Perdónenme mi sarcasmo, pero conozco muchos de ustedes que están pensando lo que estoy diciendo, tal vez estamos escuchando demasiado ministros en línea y no comprobando en la Palabra de Dios por nosotros mismos. Con razón no hay esperanza en el horizonte del sentido común.

      Yo me doy cuenta de lo que hago en línea puede afectar los corazones de las personas y recomiendo que cualquiera que lee mi blog, mis libros o artículos así como los que ven mis videos, que comprueben las escrituras que les doy para demostrar que mi trabajo se alinea con la palabra de Dios. Sólo porque el ministro es una persona de confianza, no quiere decir que tomemos todo lo que dice a valor nominal. Aún el Apóstol Pablo (quien escribió la mayoría del Nuevo Testamento) revisaba y revisaba la Palabra de Dios por los Bereanos. Hechos 17:11 En Berea, los judíos eran de mejor talante que los de Tesalónica, y recibieron el mensaje con gran interés, estudiando asiduamente las Escrituras para comprobar si las cosas eran realmente así. Ya hemos estado complacientes por mucho tiempo en entregar nuestra confianza sin preguntar a los evangelistas de la televisión que han entrado con defectos y en muchos casos corruptos.

      Muchas revelaciones complejas y profundas en la Palabra de Dios no todo puede reducirse a un simple reduccionismo. Claro, por medio del Espíritu Santo, las doctrinas de Dios pueden ser comprendidas, cuando dejamos que Dios guíe nuestra vida. De todas maneras, no podemos explicar todos los misterios de la Deidad a la gente que no toma su tiempo a estar con el Señor o no le importa lo que el Señor tiene para ofrecer a la humanidad. Nosotros necesitamos la guía del Espíritu Santo para encontrar la paz de Dios quien verdaderamente encuentra nuestras necesidades internas del corazón, y tenemos que mantener nuestra alma regresando a la presencia de Dios para renovarse de nuevo en el Espíritu Santo. 1Cor. 2:14 El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente. Después con el encuentro con el Espíritu de Dios en nuestro tiempo de oración, podemos empezar a comprender las complejidades que están pasando en este mundo. Con la ayuda de Dios, tendremos en entendimiento de orar por las cosas tristes que está en nuestro espíritu, y pronto veremos y sabemos en nuestro corazón que nuestro Dios no está ausente, pero está verdaderamente en el trono de nuestro corazón.

      Nosotros no fuimos salvados por el estilismo de la cristiandad ni por una disposición de palabras formuladas de memoria. Somos salvados por fe en la sangre de Jesús que fue derramada en la cruz y fuimos salvados solo cuando aceptamos Su sacrificio. Como la carga de Habacuc se extiende sobre todo el mundo, hablemos con Dios primero de todo lo malo que nos concierne y preguntémosle qué parte de la carga Él quisiera que oremos para que Dios pueda sanar la situación. Dios no se mueve por necesidades, Él se mueve por medio de nuestras fe. Acuérdate, nuestras vidas están impulsadas por la fe y discernidas espiritualmente. Cuando caminamos en el espíritu, no nos inclinaremos a la carne ni veremos cada cosa terrible que pasa como un desastre que tardará para siempre. Gál. 5:16 Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne. Tomemos nuestro lugar en nuestra pared de oración y usemos las armas de nuestra guerra para derribar las fuerzas que están corrompiendo el mundo. Jesus es Señor! Dios Padre, ayuda a todos los hermanos y hermanas quienes ya han perdido la esperanza de encontrar de nuevo Tu amor para ellos. ¡Amén!