Picando Costras

Levítico 13:2 «Cuando a una persona le salga en la piel alguna inflamación, erupción o mancha blancuzca que pueda convertirse en infección, se la llevará al sacerdote Aarón o a alguno de sus descendientes los sacerdotes.

      ¿Porqué algunas personas solo ven y escogen enfocarse en los errores que una persona hace? ¿Porqué algunas personas toman el papel de un sacerdote Levítico buscando costras que puedan descalificar a una persona? Estos buscadores de manchas leprosas, parecen ser infelices si no pueden encontrar una costra para picar el caracter de una persona que están  juzgando. ¿No es que el amor dice, de buscar lo mejor de cada uno? 1Cor. 13:7 El amor disculpa todos los errores, siempre confía en la persona amada, espera de ella lo mejor y todo lo soporta. ¿No es que debamos limpiar las vigas en nuestros ojos antes de juzgar las cicatrices y las costras de otros? Matao 7:5 ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.

 

      Estaba hablando con un hermano en el Señor quien estaba criticando a algunos ministros porque en sus ministerios no creían exactamente como él creía. Este hermano estaba constantemente picando cada cosa que estos ministros decían y hacían. Yo le dije, “¿Cómo puedes nulificar su ministerio total por un punto de vista en doctrina (no afectando la salvación en Cristo) de lo que no estás de acuerdo? Le dije, “No están enseñando una manera diferente a la salvación fuera de Jesús. Ellos son diferentes en cómo oran a la hora del bautismo de agua. ¿Porqué te molesta tanto eso? Me di cuenta que el picar costras de otros había llegado a ser parte de pasatiempo para esta persona. Encuentro esta clase de actitud ser la razón tras de aquellos quienes insisten en justicia en todas la situaciones mientras que la gracia se mantiene atrás solo para ser llamada cuando la persona necesita misericordia.

 

      Las heridas que adquirimos, mientras caminamos hacia nuestra eternidad, son muchas. ¿porqué agregar más a la carga de la vida de alguien quien está caminando diferente paso o nivel de madurez en su fe que la tuya? Todos buscamos y necesitamos misericordia pero somos muy rápidos en dispensar y demandar justicia. Todos estaremos ante el Señor en ese gran día. Estoy seguro que todos estaremos suplicando la sangre de Jesús para que la completa medida de misericordia de Dios sea derramada sobre nosotros. Estoy convencido que no vas a estar demandando que esa justicia sea usada en tu vida de la misma manera que tu demandas justicia hacia a cada uno que conoces. Oseas 10:12 ¡Siembren para ustedes justicia! ¡Cosechen el fruto del amor inagotable y abran surcos en terrenos no labrados! ¡Ya es tiempo de buscar al Señor!, hasta que Él venga y les envíe lluvias de justicia. Señor, derrama TU justicia de gracia en mí, y no la justicia que merezco.

 

      Cuando me doy cuenta que estoy picando costras, rápido empiezo a buscar cual es la raíz de esos pensamientos que me hicieron llegar al frente de mi mente. Y me pregunto, “¿estoy siendo sincero en mi evaluación, o estoy buscando lo que no es? ¿lo que estoy pensando viene de un espíritu de ofensa, o estoy picando algo en el espíritu en lo que necesito llevarlo en oración? Es muy fácil seguir a la multitud si no tomamos cautivo el pensamiento que fluye por nuestra mente y corazón. En un momento la persona está cantando en alabanza “Aleluya en las alturas,” en el próximo minuto la misma persona está gritando, “Crucifíquenlo!” ¿Quién quieres ser, el cantante o el que grita? Santiago 3:10 De una misma boca salen bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.

 

      Mientras estemos en este lado de la eternidad, va haber una amplia cantidad de costras para picar en personas de esta tierra. Nunca vamos a estar en lo correcto todo el tiempo. Sin la guía de Jesús en nuestros pensamientos y en nuestros corazones seremos plagados de la lepra de inmundicia del hombre. Fue en la cruz donde Jesús fue clavado que nuestras enfermedades, dolencias y pensamientos leprosos fueron clavados en Él. Ahora tenemos al Espíritu Santo quien viene y condena los pecados que  necesitan ser limpiados con la sangre de Jesús. Es nuestro sumo sacerdote que es el único quien determina nuestra limpieza del corazón. Heb. 4:14 Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos.

 

      Lev. 13:2 «Cuando a una persona le salga en la piel alguna inflamación, erupción o mancha blancuzca que pueda convertirse en infección, se la llevará al sacerdote Aarón o a alguno de sus descendientes los sacerdotes.Es el Señor Jesús quienes ahora nos inspecciona y nos declara de ser juzgados de Dios en Cristo y nos guía a Su pasto. Mientras el Señor ponga Sus manos en nuestras vidas para sanarnos y limpiarnos de las cicatrices, raspones y manchas de pecado, es ahora que podemos caminar en su justicia completa. Recordemos que todos estamos camino hacia la eternidad y en lugar de estar picándonos a pedazos, oremos honradamente unos por los otros para poder terminar la carrera que Dios ha puesto ante nosotros. Padre Celestial, gracias por tu gracia.

 

La Excelencia De Nuestro Manto

Efesios 4:11 Él mismo constituyó a unos como apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, 12 a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. 

    

      El Señor le ha dado al cuerpo de Cristo una constitución en el ministerio de, profetas, evangelistas, pastores y maestros para equipar a perfección aquellos quienes hayan aceptado a Jesús cómo su Señor. Estos mantos a la llamada de Dios tienen que entrar con gonzo y gratitud de corazón, con el conocimiento de que somos responsables de la iluminación que nos da Dios por medio de Su llamada. Hay un ministerio que se nos ha dado a todos y es el Ministerio de Reconciliación.  2Cor. 5:18 Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación. No necesitamos una invitación especial para ser reconciliados. Dios espera que ministremos su gracia el uno para el otro. Todo cristiano lleva este manto.

      Comúnmente escuchamos a pastores y ministerios explicando el hecho que debemos tener un espíritu de excelencia hacia Dios y como llevar el manto que Dios ha puesto sobre nuestros hombros para construir su Reino. Las escrituras muchas veces hace referencia de llevar esta idea que viene del libro de Daniel. Dan. 6:3 Y tanto se distinguió Daniel entre los administradores y los sátrapas por sus extraordinarias cualidades que el rey pensó en ponerlo al frente de todo el reino. También, la historia de Samuel el profeta se menciona porque las palabras de profecía que vienen de la boca nunca caen al suelo y se puede contar de ser cierta. Samuel era conocido por todos que Dios obraba por medio de Samuel, y él llevaba este manto con excelencia de verdad. 1Sam. 3:19 Mientras Samuel crecía, el Señor estuvo con él y cumplió todo lo que había dicho por medio de él. Todo lo que Samuel proclamaba se comprobaba ser verdadero así como caminaba en espíritu de excelencia.

      Estar envuelto en la autoridad de Dios y su gracia, con la presencia del Espíritu Santo para ayudarnos a representar a nuestro Señor no es de tomarlo a la ligera. Pueda que no no seas llamado a llevar una palabra profética a una nación, pero eres llamado a llevar paz y reconciliación entre las paredes de tu hogar. El espíritu de excelencia empieza en casa. Empieza entre nuestro caracter por medio de la dirección de Dios, que solo puede ser encontrada en la presencia del Señor. Tal vez es por eso que el Señor dice, “pocos son escogidos,” porque nosotros no damos un paso al frente o respetamos la magnitud y la medida de gozo que nuestra salvación trae a nuestros corazones. Matt 22:14 Porque muchos son los invitados, pero pocos los escogidos». Nuestro regalo de Dios en la salvación trae una responsabilidad de agradecimiento por todo lo que El Señor ha hecho por nosotros y todo lo que se nos ha dado por medio de Cristo.

      A mi me impresiona Eliseo y su deseo de tener el manto de Elías de bendición para su vida. Eliseo se aseguraba de mantenerse cerca de Elías antes de que Dios se lo llevara. 2King 2:12 Eliseo, viendo lo que pasaba, se puso a gritar: «¡Padre mío, padre mío, carro y jinete poderoso de Israel!». Pero no volvió a verlo. Entonces agarró su ropa y la rasgó en dos. 13 Luego recogió el manto que se le había caído a Elías y regresó a la orilla del Jordán. Yo no creo por decir así, que había poder en el manto de Elías. Yo creo que el poder de fe que estaba en el corazón de Elías. Él quería llevar el manto de Dios para poder caminar mejor en la presencia de Dios. Eliseo estaba buscando ese espíritu de excelencia y prominencia en la vida de Elías. Una doble porción de unción era codiciada por Eliseo, y Dios honró la petición de su corazón porque Eliseo vio el manto de Dios en su llamada como uno de los regalos más preciosos.

      Podemos llegar a ser complacientes en nuestra actitud atendiendo a la iglesia, en los servicios los domingos, asegurarnos que todo salga a tiempo para la salida del almuerzo de los feligreses. En toda nuestra actividad de religiosidad es muy fácil perder de vista lo que Dios quiere que manifieste entre muy dentro de nuestra alma, entre nuestra familia y entre nuestra comunidad. Isa. 29:13 El Señor dice: «Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración es solo un mandamiento humano que le ha sido enseñado. ¿Cómo podemos alcanzar el corazón de la nación cuando en nuestro corazón no se ha rendido a la salvación e instrucciones del Señor? ¿Cómo puedo predicar justicia en la municipalidad si no tengo la disciplina, o cuando no tengo en la justicia del nuevo nacimiento en Cristo? ¿Cómo puedo llegar a ser una voz y ser participante en la misión del campo, cuando no podemos ni limpiar nuestro propio cuarto, llegar a tiempo al trabajo o tomar nuestro tiempo hablar con nuestro Señor? Un espíritu de excelencia es desarrollado por medio de disciplina en la Palabra de Dios.

      Si no hay una excelencia en el espíritu en casa será muy pequeña excelencia de corazón en el empeño de tomar parte entre el Reino de Dios. No estoy diciendo que no vas a ser amado o alentado por Dios que sigas adelante en la obra que estás haciendo para su reino. Lo que digo es, si alguien aplica un esfuerzo de honor a caminar en la justicia que Cristo les ha dado por medio de fe, el espíritu de Dios les afirmará entre su corazón un deseo por el siguiente paso a madurar. Mientras vamos creciendo en la excelencia de Cristo y recibimos el regalo completo de salvación que se nos prodiga, vamos apreciar la gracia que se nos ha dado. Efe. 4:7 Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado gracia en la medida en que Cristo ha repartido los dones. Las constituciones ministeriales de apóstoles profetas, evangelistas, pastores y maestros que se le ha dado a la iglesia para que podamos equiparnos y capacitarnos con la medida completa de lo que el Señor espera de su cuerpo cómo creyentes.

      El manto de salvación nos ayuda a caminar en la excelencia de Su Espíritu. Agradezcamos al Señor por el manto que ha puesto sobre nuestras vidas. Mientras caminamos con justicia, que podamos tener la fe para declarar las maravillas del amor de Dios. Gracias Señor por la excelencia del Espíritu de Cristo quien vive en nosotros.

 

La Oscuridad Del Descontento

Malaquías 3:12 »Ustedes profieren insolencias contra mí —dice el Señor—. »Y encima preguntan: “¿Qué hemos dicho contra ti?”. 14 »Ustedes han dicho: “Servir a Dios no vale la pena. ¿Qué ganamos con cumplir sus órdenes y vestirnos de luto delante del Señor de los Ejércitos?

      Le preguntaba a Dios como fue que las personas de Norteamérica llegaron a ser tan descontentos con sus vidas y de todo lo que tienen. La mayoría de la población tiene demasiadas comodidades dispuestas a casi todas las personas en esta parte del mundo. Todavía así tienen muy poca paz, alegría y es descontento entre sus corazones. No solo no hay gratitud por lo que tienen, también parecen tener muy poco esfuerzo en encontrar en algo de estar agradecidos. Como niños petulantes con mucho derecho, negándose a impresionarse en cualquier cosa que Dios tiene para ellos, y se preguntan porque tienen una actitud tan cobarde para con Dios. Mal. 3:14 »Ustedes han dicho: “Servir a Dios no vale la pena. ¿Qué ganamos con cumplir sus órdenes y vestirnos de luto delante del Señor de los Ejércitos?

       En lugar de ver a Jesús como un regalo de vida que Dios nos da, estos malagradecidos no encuentran nada en Dios y lo acusan de la infelicidad que manifiestan. Ellos hablan como buenos cristianos y saben cómo usar su cristiandad cuando les conviene, pero no vienen a la cruz a reconocer sus necesidades al Salvador tampoco a que los cure de ser malagradecidos. 2Tim. 3:5 Aparentarán ser devotos, pero su conducta desmentirá el poder de la devoción. ¡Con esa gente ni te metas! Necesitamos orar para que Jesús pueda ser visto en tiempos de mal agradecimiento. Esta oscuridad es un ataque del enemigo de nuestra alma. Satanás viene a robar, a matar y a destruir el agradecimiento en el corazón de las personas. Satanás sabe que cuando llegamos a ser quejistas, perderemos la paz que viene por medio de la gratitud y agradecimiento que le ofrecemos a Dios.

      Los hijos de Israel perdieron tanto por murmurar y por estar malagradecidos en sus corazones hacia su Dios quien los había  liberado de la esclavitud. Núm. 21:5 Y comenzaron a hablar contra Dios y contra Moisés: —¿Para qué nos trajeron ustedes de Egipto a morir en este desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua! ¡Ya estamos hartos de esta pésima comida! 6 Por eso el Señor mandó contra ellos serpientes venenosas, para que los mordieran, y muchos israelitas murieron. ¡Hay! Este mismo veneno sigue mostrándose por medio del murmullo de descontento en los corazones de la humanidad. Pueda que sea en el mundo o en la iglesia, esta oscuridad llega como una ascendiente neblina que oscurece la belleza y la gracia que Dios nos ha dado. El ruido del descontento bloquea esa voz suave del Señor que dice, “Estad quietos y sabed que yo soy Dios.” Que tan obscuro llega a ser antes que empecemos a antojar la luz de la perdonadora gracia del Señor.

      En el libro de Números capítulo dieciséis, Coré, y su grupo de descontentos hablaban la charla del día. Como políticos mal guiados, estaban ganándose el favor de los electores también descontentos para hacerse líderes en lugar de aguantar la forma en que Moisés lideraba. Usaban frases como, “Somos gente de renombre, somos una comunidad sagrada, ¿por qué no podemos tener nuestra propia religión y hacerlo a nuestra manera? ¿por qué no somos de la misma igualdad que tú Moisés? Núm. 16:3 Se reunieron para oponerse a Moisés y a Aarón, y les dijeron: —¡Ustedes han ido ya demasiado lejos! Si toda la comunidad es santa, lo mismo que sus miembros, y el Señor está en medio de ellos, ¿por qué se creen ustedes los dueños de la comunidad del Señor? Los corazones y las vidas de descontento engendran celos de codicia. Cuándo Moisés escuchó esto se arrodilló y escondió su cara entre las manos de Dios de justicia. Moisés después explicó a Coré que mañana estarían ante Dios y se quejaran que Él escogiera quien fuera el líder de la gente de Israel.

      Epicteto escribió: “Es imposible para un hombre aprender lo que él ya sabe y piensa.” Yo creo que Dios y Moisés le habían dado a Coré y a todos sus seguidores un día para pensar de su desagradecimiento hacia  Dios y ahora Dios quería un liderazgo para hacer las cosas. Todos ellos tuvieron un día para arrepentirse y llegar a ser agradecidos por lo que tenían. Estos Levitas tenían un ministerio para hacer pero no eran agradecidos con Dios por lo que tenían y ahora querían la santa oficina de sacerdocio. Ellos querían todo en lo que Moisés caminaba. La razón de la hostilidad de la adquisición era que Moisés  todavía no los había llevado a la tierra de miel y leche, y que todo estaba pasando muy lento. Núm. 16:14a Lo cierto es que tú no has logrado llevarnos a esa tierra donde abundan la leche y la miel; tampoco nos has dado posesión de campos y viñas.

       El enfrentamiento que había llegado a punto de ruptura estaba por aclararse por Dios. Todos ustedes que están con Coré vengan allá, y todos aquellos que están con mi siervo Moisés vengan aquí. Núm. 16:32 Se abrió y se los tragó, a ellos y a sus familias, junto con la gente y las posesiones de Coré. 33 Bajaron vivos a los dominios de la muerte, junto con todo lo que tenían, y la tierra se cerró sobre ellos. De este modo fueron eliminados de la comunidad. Dios juzgará  nuestro corazón malagradecido. Nosotros somos bendecidos de estar en este lado de la cruz donde Jesús ha pagado nuestros pecados de murmullo, quejas, malagradecidos y todo el resentimiento que viene con estos pecados de ser disconforme.

      Si has llegado a ser resentido, descontento y disconforme en tu camino de fe, entonces llévaselo a Jesús en tus oraciones. Sólo Jesús puede romper la oscuridad que envuelve un alma egoísta. No nos engañemos en creer que un poquito de queja de la manera de que Dios hace las cosas no llegue a conocerse. El resultado saldrá en nuestra manera de ser, y saldrá de nuestro corazón, la palomilla hablara de lo que hay por dentro. Si nuestro corazón está lleno de agradecimiento hacia Dios, entonces eso es lo que saldrá de nuestro corazón. Como dijo Pablo, debemos de pensar en las cosas buenas que Dios ha hecho por nosotros, y vivir en la plenitud de Su paz. Seamos agradecidos y pensemos en cómo Dios nos ha bendecido. Fili. 4:8 Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.

 

Competencia Religiosa

2 Corintios 10:12 No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen

    

      El Sermón en la Montaña enseña expresamente las formas en que la humanidad puede y hace corrupta la religión. Jesús nos dice lo importante que es mantener nuestra relación con Dios íntimamente y personalmente. No convertir nuestra relación con el Todopoderoso en una competencia religiosa para que todo el mundo se de cuenta y el derecho de medirnos a una superioridad moral. Mateo 5:20 Porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere la de los fariseos y la de los maestros de la Ley. Jesús estaba diciendo, “No sean como los hipócrates o como los escribas y fariseos que hacen de su religión como lo único existente para impresionar y ser visto en público. Dejen de querer ser más justo que otros con exhibiciones de actividades rituales que no tiene nada que ver con lo que Dios pueda llamar justo.

      Mateo capítulo 23 es un relato de Jesús exponiendo la hipocresía de los Fariseos, Escribas, Herodianos, Saduceos y a los líderes religiosos quienes estaban tomando parte en practicar celo religioso. El acto de servir a Dios se ha convertido en una competencia de quien es más justo y quién es más piadoso desde el gran escenario de piedad. El Señor nos da a demostrar que este celo mal guiado no es de Dios. Estas demostraciones de superioridad moral crea argumentos y amargancias en que poco tiempo nos convierte en una sociedad con orden de,  “ellos y nosotros” Lucas 18:10 «Dos hombres subieron al Templo a orar; uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos. 11 El fariseo, puesto en pie y a solas, oraba: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres —ladrones, malhechores, adúlteros— ni como ese recaudador de impuestos. En este caso “ellos” eran los recaudadores de impuestos.

      La historia nos demuestra que las guerras que han sido peleadas sobre la religión han sido sin parar desde el principio de los tiempos. No voy a tomar tiempo en hablar sobre las Cruzadas, la Inquisición o el Holocausto, pero durante mi vida la Guardia Roja Comunista persiguió a muchos cristianos y destruyó muchas iglesias a finales de los años 1950s. También tenemos el periodo de Católicos y Protestantes estallarse unos contra los otros a principio de los años 1970s hasta los 1990s en el Norte de Irlanda. Curiosamente llamamos a ese periodo de la historia religiosa, el tiempo de Los Problemas. En los últimos años, muchas de las naciones Musulmanas han estado en desacuerdo con el resto del mundo y el conflicto por la supremacía religiosa está matando a miles de personas. Los damnificados en toda esta guerra son los niños, los ancianos y los civiles que solo lo que quieren es paz en su vida. Nadie gana en las competencias religiosas porque no es lo que Dios quiere para nosotros.

      Santiago nos dice lo que es la religión pura. Este puede que sea el lugar para empezar a practicar lo que Dios quiere. Santiago 1:27 La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es esta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones y conservarse limpio de la corrupción del mundo. En otro verso, Dios dice que esto es lo que debemos hacer. Miqueas 6:8 ¡Él te ha mostrado, oh mortal, lo que es bueno! ¿Y qué es lo que espera de ti el Señor?: Practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente ante tu Dios. Hay mucho lugar en esta área para servir en el Reino de Dios. Nadie está viendo como subir a ser el primero en cuidar al prójimo, de ser amable y caminar humilde hacia los huérfanos y hacia las viudas sin estar contaminado por el mundo. El Señor quiere que tengamos una relación con Él para que podamos tener un comprendimiento de cómo amarnos unos a los otros. Sólo en Cristo puede llegar a hacerse este milagro, si no, la religión sola se convierte en un redondel de competencia.

      Cuando caminamos cautelosamente ante Dios y escuchamos su voz guiándonos, no vamos a tener tiempo de compararnos con otros e involucrarnos con las competencias religiosas de hoy día. 2Cor. 10:12  No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen. Cuando estemos juntos en la eternidad, no creo que vamos a estar tratando de brillar más que  otros con los premios que Dios nos ha dado. Estoy seguro que vamos a estar genuinamente llenos de gozo hacia otros por la razón, que por medio de Cristo todos hemos sido redimidos y que hemos encontrado nuestro camino a casa. El amor que vamos a expresar para Dios y a nuestro prójimo todo va a ser por el sacrificio que Jesús nos dio en darse Él mismo y no la religión que practicamos en la tierra. Si esto va a ser el resultado eterno, ¿por qué no dejar de lado las limitaciones que creamos a través de los temores? Amémonos unos a los otros ahora con el Espíritu Santo que nos guía. No necesitamos competir entre nosotros por el amor de Dios. Nosotros ya lo tenemos. Bendiciones.

 

Levántate Una Y Otra Vez

Mateo 21:28 »¿Qué les parece? —continuó Jesús—. Había un hombre que tenía dos hijos. Se dirigió al primero y dijo: “Hijo, ve a trabajar hoy en el viñedo”. 29 “No quiero”, contestó, pero después se arrepintió y fue. 30 Luego, el padre se dirigió al otro hijo y le pidió lo mismo. Este contestó: “Sí, señor”; pero no fue.

      

      Nuestro caminar diario con El Señor es una vida continua en lo que escogemos hacer. ¿Qué pasa si escogemos mal y caemos? Por medio de Jesús, nos arrepentimos y nos levantamos otra vez. Nuestra meta no es correr una carrera perfecta, aunque eso sería muy bueno si se pudiera hacer, pero nuestro propósito es completar la carrera que se nos ha presentado por medio de Cristo nuestro Señor. Heb. 12:1b Corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. 2a Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Es con Jesús que podemos terminar lo que Dios ve que estamos logrando en Él para nuestras vidas. Antes de la fundación del mundo, Dios ya nos conocía e hizo un plan de redención que nos daría vida eterna y propósito en el Reino de Dios. Así como el hijo en Mateo 21:29 que dijo que no iría al viñedo hacer lo que le había pedido su padre hacer, pero después se arrepintió e hizo la voluntad de su padre, nosotros también tenemos el libre albedrío para cambiar de pensar y obedecer a nuestro Padre Celestial. Nosotros también podemos levantarnos después de caer de cara.

 

      La Palabra dice que el hombre justo cae pero vuelve a levantarse. Se dan cuenta, es el hombre justo quien cae. La fuerza de la justicia de Dios en que camina la persona será valiente en arrepentirse y volver a levantarse. Prov. 24:16 Porque siete veces podrá caer el justo, pero otras tantas se levantará; los malvados, en cambio, se hundirán en la desgracia. Pero los malvados seguirán cayendo en la desgracia porque no hay poder de justicia de Dios obrando en sus corazones. Nosotros que estamos en Cristo se nos ha dado la Justicia del Señor para hacer la voluntad de nuestro Dios. Gloria al Señor por el regalo de una vida de justicia.

 

      El apóstol Pablo siempre estaba viendo hacia adelante para un premio eterno que Dios tenía para él y no contemplando siempre en los pescados del pasado. Fili. 3:13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús. Pablo había caído pero volvió a levantarse. Nos da un ejemplo de lo que el poder de la salvación puede hacer en el corazón de la persona quien ha escogido al Señor Jesús para ser su salvador. Aún si caemos, podemos levantarnos una y otra vez y poder ver hacia adelante las bondades de Dios en nuestra vida.

 

    Estoy seguro que Satanás vino a Pablo con toda clase de acusaciones por cada persona que había condenado a muerte antes de encontrarse con Jesús camino a Damascos. Satanás hubiera continuado regresando a Pablo gritándole, “Los mataste por tu celo religioso, y ahora dices que no has hecho nada malo a ningún hombre!” Pablo comprendió la limpieza poderosa y la gracia salvadora de la sangre de Jesús. Él podia declarar que era un hombre justo de Dios por medio de Cristo y nada de su pasado iba a cambiar en la mente de Dios acerca del amor de Dios hacia Pablo. Esto ha de haber quemado a Satanás de rabia que su acusación había regresado a quemarle la lengua. Isa. 54:17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti; toda lengua que te acuse tú la refutarás. Esta es la herencia de los siervos del Señor, la justicia que de mí procede», afirma el Señor.

 

      Así como Pablo, todos necesitamos levantarnos nuevamente cuando caemos y asegurarnos de hacerlo inmediatamente. El Señor dice que nos acerquemos con una confianza segura de recibir la misericordia que necesitamos. Heb. 4:16 Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente. La cantidad de depresión y soledad que está en abundancia por el mundo hoy día es porque muchos no se levantan. Han aceptado que sus fracasos e incapacidades de encontrar esperanza en nada es su suerte en la vida. En muchos casos, este es el resultado de vivir sin ninguna clase de ley, escogiendo hacer cosas contrarias de lo que Dios dice que es bueno y verdadero. Muchos de ellos insisten en crear salvación con sus propios términos y ahora la sentencia ha llegado. Lo que les ha gustado escuchar y escoger vivir en la orilla de la ley los ha llevado a un lugar solitario. 2Tim. 4:3 Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las fantasías que quieren oír.

 

      Dios no va a bendecir los pecados que has escogido, pero te perdona de tus pecados si te arrepientes de ellos para regresar al hogar del Padre. El Señor te ayuda a levantarte si quieres hacerlo. Así  cómo lo hizo el hijo en Mateo 21:29 “No quiero”, contestó, pero después se arrepintió y fue. Todos podemos levantarnos y continuar la carrera que es de nosotros el terminar. Todos podemos decir como dijo Pablo, “Olvidar lo que se quedó atrás y avanzar para lo que hay adelante.” Nuestra eternidad en Cristo está  por delante de nosotros y nosotros por medio de Jesús tenemos la fe en el Señor de seguir adelante porque Jesús es el autor y el consumador de nuestra fe. Dime, ¿Hay algo mejor que eso?